decían "No hay hombre de bien que quisiera las rectorias que están en lugares peligrosos".

En 1587 el obispo de Segorbe propone la expulsión de los moriscos. En 1609 las Cortes Valencianas decretan su expulsión, se hubieran convertido o no. Este decreto une a varios miles de Moriscos del Valle en Teresa que deciden fortificarse y pelear por las tierras que habían sido de sus antepasados durante mas de 800 años. Al mando de Juan Ubecar  de Teresa como capitán y Alemaquen de Cofrentes como Alfaquí, se refugian en la Muela de Cortes, pero al final las tropas cristianas los reducen y los moriscos son expulsados definitivamente del Valle. Este despoblamiento fue, de todos, el más grave ya que los anteriores fueron consecuencia de la conquista y eran los propios conquistadores los que ocupaban las villas conquistadas. Ahora, sin embargo, no había conquistadores.

Las villas del señorío de Cofrentes fueron arrendadas, esta vez ya sin moriscos,  por su señor Pedro Centelles a cristianos principalmente de Ayora (que siempre fue cristiana), Albacete y Murcia. En 1612 Joan Chulvi y Jaume Maluenda se encargan de repartir las tierras entre los vecinos de Çeresa y Xarafull. Seis años después de la expulsión de los moriscos pagaban censales por casas en Xarafuel 45, en Teresa 63 con Palaz, en Zarra 32, en Cofrentes 20 y en Jalance 9.

Poco a poco la cristianización de Teresa va tomando forma. En 1636 comienza la construcción de la Iglesia, en 1673 se elige por Patrono a San Blas, en 1682 se coloca la primera piedra del  campanario y en 1702 fue bendecida la Ermita de San Apolinar.

En julio de 1706 entran las tropas austracistas en Teresa. A partir de entonces los administradores del Archiduque Carlos confiscan las rentas del Duque de Gandia que por entonces era el señor feudal del Valle. El 24 de abril de 1707 las tropas del Archiduque Carlos pierden en Almansa frente a las tropas de Felipe V de Borbón. Este hecho marcará el final del Reino de Valencia y la perdida de sus fueros. Como quiera que el Duque de Gandia había tomado parte por el Borbón y los campesinos por el Archiduque, esto dejo a los campesinos en una posición de desventaja y el Duque no solo les exigió los atrasos sino que ejerció mayor presión sobre las rentas que los campesinos debían abonar. Este hecho condujo al declive económico de la comarca. También a partir de entonces los pueblos del Valle no paran de pleitear con los señores feudales.
 
Entre 1740 se coloca la campana mayor. En 1760 se termina la reconstrucción de la Ermita de la Santa Cruz.