
MUSEO DE CERÁMICA
C/ Sagrari, 22 Tel. 152 10 44
Horario: de martes a sabado, de 10 a 13 h. o de 16 a 19 h.
Lunes cerrado.
Domingos y festivos: de 11 a 14 h.
El Museo de Cerámica de Manises fue creado por acuerdo
municipal tomado en la sesión plenaria del día 3 de noviembre
de 1967 con la finalidad de conservar el patrimonio cultural de la ciudad,
inaugurándose oficialmente el 26 de noviembre del mismo año.
Por decisión municipal, en el año 1982 el Museo se constituyó
como Patronato dependiente del Ayuntamiento.
El Museo fue instalado en una casa señorial del siglo
XVIII legada, por don José Casanova y su esposa doña Pilar
Sanchis, a la ciudad de Manises para este fin. Pocos años después
de su inauguración se puso de manifiesto que los escasos metros
cuadrados de que disponía eran insufientes para exponer adecuadamente
las piezas que, de forma continuada, incrementaban la colección
del museo. Por ello, y tras su fallido proyecto de ampliación (1975),
el Ayuntamiento asume en 1983 la imperiosa necesidad de la reforma y encarga
a los arquitectos Vicente Lerma Rodrigo y José R. Sanchis Solsona
la remodelación del edificio, redactando el proyecto museográfico
el director del MCM Josep Pérez Camps.
Después de siete años cerrado al público
para llevar a cabo las obras de ampliación y reforma del edificio
y los trabajos de montaje, las nuevas instalaciones fueron inauguradas
al 9 de octubre de 1989.
INSTALACIONES Y MONTAJE.
En síntesis, la actuación arquitectónica
ha consistido, en construir -en el solar resultante de la demolición
de dependencias sin interés, más el patio-, un cuerpo nuevo
adosado al edificio noble ya existente.
Entre los aciertos de la reforma y ampliación de este
Museo cabe destacar, además de la correcta restauración de
la casa del siglo XVIII, la lograda articulación entre el edificio
antiguo y el nuevo -mediante escaleras y rampas alrededor de un hueco central,
rematado por una bóveda traslúcida-, lo cual hace posible
un recorrido secuencial de todas las salas (en espiral ascendente), evitando
a los visitantes los siempres desagradables pasos atrás.
En total, el espacio edificado susceptible de utilización
ha pasado de 518 metros cuadrados, a 1218, lo cual hace posible que se
pueda contar, además de las salas de exposición, con unas
instalaciones y servicios complementarios como son almacenes, biblioteca,
taller de restauración y un espacio para conferencias y proyección
de audiovisuales; elementos imprescindibles para desarrollar las funciones
de un Museo concebido como un centro de recuperación, conservación,
investigación, y divulgación de la cerámica (principalmente
de Manises) desde una perspectiva histórica y en su realidad actual.
En cuanto al montaje de las obras, está basado sobre
la idea central de mostrar la compleja realidad que supone la dedicación
continuada del pueblo de Manises a la fabricación de cerámica
durante más de setecientos años. Y puesto que -gracias a
una etapa previa de intensa búsqueda y restauración-, se
disponía de cerámica representativas de la mayor parte de
las series y estilos de la variada producción local se ha optado
por seguir un hilo conductor cronológico, que abarca desde el siglo
XIV hasta la primera mitad del XX. Lo cual hace del MCM un lugar único
e imprescindible para todos aquellos que quieran admirar una panómica
global de las realizaciones de uno de los centros de producción
de loza más importantes y, sin duda, el de más dilatada pervivencia
de España.
CONTENIDO DEL MUSEO.
Junto con el edificio el legado Casanova Dalfó-Sanchis
Causa incluía un buen número de obras de arte y objetos de
cerámica que constituyeron el núcleo inicial de los fondos
del Museo, aumentados posteriormente por donaciones de vecinos de la localidad,
hallazgos y excavaciones en el subsuelo de la Ciudad y también por
adquisiciones muy selectivas, llevadas a cabo en lo últimos años,
que tratan de llenar los huecos que existen en las colecciones; habiendo
conseguido reunir una notable representación de la cerámica
producida en Manises desde el siglo XIV hasta la actualidad. En total,
más de 2.500 piezas.
La exposición de una seleccionada parte de los fondos
de cerámica se ha estructurado, dentro de las nuevas instalaciones,
en seis grandes apartados o salas:
1.- VESTÍBULO.
Sala que fue cocina-comedor del edificio original y que en
la intervención de 1967 fue revestida con un zócalo de azulejos
decorados con escenas de cocina, copia de modelos del siglo XVIII, realizados
en el taller de José Gimeno Martínez (Manises 1888-1967).
Además de mostrar el zócalo y una selección de piezas
producidas en este tradicional taller, dedicado a la producción
de la cerámica valenciana de estilo rococó o popular de los
siglos XVIII y XIX, esta sala "especial" es utilizada para presentar las
últimas piezas ingresadas en el MCM por donación y que por
el momento no es posible incluirlas en el lugar cronológico que
les correspondería dentro de la exposición permanente. En
la actualidad se expone un gran jarrón realizado en 1930 en la fábrica
de Francisco Lahuerta Gallego, donación de sus herederos.
2.- TECNOLOGÍA.
La exposición de la cerámica
local tiene uno de sus complementos didácticos más interesentes
en la sala de Tecnología, donde se explican -mediantes ejemplos
prácticos y abundante material gráfico- los principales procedimientos
tradicionales de producción de la cerámica, con sus respectivas
herramientas, elementos auxiliares y maquinaria; así como un horno
de los empleados para la cocción de reflejo metálico, realizado
por el último constructor y reparador de hornos de tipo árabe
en Manises José Rodrigo Cerveró (1909-1988).
3.- SIGLOS XIV-XV.
Entre las colecciones del MCM, la de cerámica gótico-mudéjar,
decorada en azul y/o reflejo metálico dorado, tiene especial relevancia
por tratarse de piezas, en su mayoría, procedentes de hallazgos
y excavaciones en el subsuelo de la ciudad, y por ser el exponente de una
producción importantísima, gracias a la cual Manises ovupa
un lugar privilegiado en la historia de la cerámica mundial.
De gran interés son las piezas que presentan defectos acontecidos
durante alguna de las fases de su producción y que se exponen junto
a la notable colección de piezas de las series decortadas en azul
y/o reflejo metálico de los siglos XIV al XVI- Importante es, asimismo,
la colección de pavimentos de esta misma época que se han
montado en su disposición original.
El MCM también conserva en su almacén miles de fragmentos
provenientes de hallazgos y excavaciones, que tienen gran valor histórico,
ya que por ser restos defectuosos de los obradores antiguos de Manises,
son testimonios incuestionables de us producciones y un valioso material
de estudio.
4.- SIGLOS XVII-XVIII.
La azulejería policroma valenciana del siglo XVIII
se encuentra muy bien representada en la exposición de la cuarta
sala, junto a piezas coetáneas de reflejo metálico de las
conocidas series del pardalot y la clavellina y una muy interesante
muestra de cerámica decoradas en azul y morado, en su mayoría
halladas en el subsuelo de Manises y en su totalidad inéditas.
5.- SIGLOS XIX-XX.
Otra de las colecciones importantes es la de cerámicas
producidas durante el siglo XIX. Lo más destacado de la azulejería
que se exhibe de este periodo son los ejemplares denominados de oficios,
el curioso conjunto de lápidas de caráter popular procedentes
del antiguo cementerio de Manises y el pavimento firmado por el pintor
Francisco Dasí que ilustra la modalidad culta, de tipo academicista,
que tanto auge tuvo entre la burguesía valenciana de la segunda
mitad del siglo.
Por lo que respecta a las piezas de volumen, destacar el
conjunto por su variedad formal y decorativa, si bien son notorias las
ausencias de piezas de vajilla de las llamadas idílicas y piletas
benditeras. En la misma sala una de las vitrinas está dedicada a
la producción de Alcora con el fin de ilustrar la influencia que
esta manufactura ejerció sobre los obradores maniseros de finales
del siglo XVIII y principios del XIX, los cuales intentaron copiar el estilo
refinado y marcadamente francés de la fábrica del conde de
Aranda, pero cuyo resultado fue original creación del profundo carácter
popular.
El auge y parcial industrialización que experimenta
la cerámica de Manises a finales del siglo XIX y primer tercio del
XX, se ven bastante bien reflejados en la seleccionada muestra que se expone
de azulejos, destacando las jambas y los zócalos, con motivos decorativos
de estilo Historicista, Modernistas y Art déco. En lo referente
a las piezas de volumen también tienen notable relevancia las de
carácter historicista y en especial las de estilo neomudejar en
reflejo metálico; sin olvidar las decoradas en policromía
sobre pasta blanca con las mismas influencias estilísticas que presenta
la azulejería.
Junto a una muestra de piezas pertenecientes a las populares
vajillas económicas, la exposición de la cerámica
de Manises de la primera mitad del siglo XX concluye en dos de sus producciones
más singulares, ambas relacionadas con el agua. Son los botijos
de fantasía y los filtros de agua, tanto los más simples,
como los más sofisticados, o "SINAI", producidos por la fábrica
la Esfinge, a partir de 1928.
6.- CERÁMICA DE ARTE.
Una sección especial, dentro de las colecciones del
MCM es la formada mayoritariamente por las obras premiadas en el Concurso
Nacional de Cerámica de Manises, certamen anual que ha venido celebrándose
desde 1972 hasta 1987. Esta constituye uno de los conjuntos de cerámica
de arte más importantes del Estado español, en la que están
representados ceramistas tan significativos como Antoni Cumella, Enric
Mestre, Hector Buigues, Claudi Casanovas, Angel Garraza, Antonio Sangil,
Marta Martí Coll, Eduardo Andaluz, Joan Carrillo, Concha Espí,
Mercedes Sebastián, Xavier Toubes y otros muchos autores que han
contribuido a consolidar este medio de expresión dentro del panorama
español del arte contemporáneo.
En la misma sala de cerámica de autor se expone una
colección excepcional de obras de Alfonso Blat (Benimamet, 1904
- Valencia, 1970), es bien patente el interés de este ceramista
por conseguir que la cerámica alcanzase a ser un arte independiente
y con personalidad propia, diferenciado, tanto de la cerámica tradicional
o la producida por procedimientos industriales, como da las dos especialidades
más conocidas: pintura y escultura.
OTROS SERVICIOS.
Además de la exposición permanente, la oferta
del MCM se completa con una biblioteca especializada en cerámica
contemporánea (creado gracias a la colaboración de los autores)
con más de mil fichas de ceramistas y dos mil quinientas fotografías
de sus obras, así como folletos y catálogos de exposiciones,
recortes de prensa, etc. El Museo cuenta, además, con unas instalaciones
y servicios complementarios como son almacén, taller de restauración
y archivo biblioteca.
Entre sus actividades cabe mencionar su programa de publicaciones.
Además de los textos de divulgación, viene editando trabajos
de investigación dentro de la colección "Quaderns del MCM",
cuyo primer número fue Taulells de Manises (1900 - 1936);
estando en prensa el segundo número dedicado a la Cerámica
de reflejo metálico de Manises en los siglos XIX y XX. También
se está elaborando la publicación de la Guía del MCM
para educadores que, con las posteriores hojas didácticas, servirá
para mejorar el aprovechamiento educativo del Museo por la población
escolar. El MCM también tiene previsto realizar en vídeo
una serie de documentales sobre temas relacionados con la cerámica,
los primeros de esta serie son: Les Técniques tradicionals de
la ceràmica a Manises, Reflejos de Manises y Manises ciudad de la
cerámica, los cuales se proyectan a los visitantes del Museo
que lo solicitan en el espacio reservado a ello de la sala de tecnología.
Con todos estos servicios, se pretende alcanzar un objetivo
múltiple: exponer, conservar, estudiar y divulgar la cerámica
de Manises en su perspectiva histórica y en su realidad actual.