|
Debido a la presencia
de los ríos, a lo escarpado del terreno y a la presencia del hombre
primitivo, en Jalance se pueden encontrar increíbles parajes naturales,
desde cuevas a barrancos, pasando por frescas y caudalosas fuentes, extensos
bosques de pinos y abrigos de montaña que albergan prehistóricas
pinturas rupestres.
|
|
a pinturas del Barranco
de la Peña, se encuentran
en un abrigo natural denominado el Abrigo
de las Monteses, con unas
dimensiones de diez metros y medio de longitud por poco más de
tres de profundidad máxima y aproximadamente dos de altura.
ste conjunto pictográfico
está formado por cuatro figuras humanas de color rojizo. Tres de
ellas miden unos quince centímetros de longitud, siendo la cuarta
de mayor tamaño. La figura de la izquierda reproduce un arquero
en movimiento; representación típica en multitud de abrigos
del Levante español. La pintura de la derecha aparece incompleta
y, por lo tanto, no es posible saber qué representa. En medio,
las otras dos figuras tienen mayor interés por cuanto son atípicas:
dos mujeres sentadas frente a frente, una de las cuales da la impresión
de que se lleva a la boca algún alimento, mientras parecen conversar
despreocupadamente.
tra muestra de arte
parietal encontrada en Jalance más recientemente es la del Abrigo
de Poveda, situado en el
paraje de El Carche. Esta escena está formada por dos imágenes
de gran nitidez, donde se representa a un hombre cazando un ciervo, mientras
que alrededor aparecen otros pequeños motivos más confusos e incompletos.
En la escena, el pintor destaca sobremanera la figura del ciervo respecto
al cazador. La explicación de los expertos a este hecho se basa en que
el artista de esa época destaca aquello más importante, y en este caso
el animal, que representa la comida, lo que para ellos era fundamental.
i comparamos los tres
escenarios en los que han aparecido retos prehistóricos en el término
municipal de Jalance, lo primero que se observa es que denotan ciertas
similitudes, pues en los tres casos, se trata de emplazamientos situados
en laderas de barrancos labrados por la acción torrencial del agua sobre
terreno calizo, rico en fuentes, abrigos y cuevas de difícil acceso. En
el caso de las pinturas, ambas fueron realizadas en zonas semejantes a
verdaderos anfiteatros naturales, a cuyo pie corren brazos de agua que
debieron proporcionar condiciones ideales para el desarrollo de la vida
en tiempos prehistóricos. Las pinturas, al igual que los restos de utillaje
lítico hallado en la entrada de las cueva don Juan, corresponden
al período Mesolítico, concretamente a la etapa que transcurre
entre los años siete mil y cinco mil a.c.
n cuanto a la composición
química de la pintura, la técnica parece ser la empleada habitualmente
en aquellos tiempos, observándose la presencia de ocre rojizo que debió
ser mezclado, bien con sangre, con grasa animal o con resinas, que actuarían
como disolventes y aglutinantes a la vez. De ahí que la perdurabilidad
de las pinturas podría deberse a que en una primera fase impregnaban la
roca y después con el paso del tiempo se fosilizaban. Por eso, siete mil
años después podemos apreciar estas magníficas escena estilizadas y llenas
de dinamismo, representantes de la vida cotidiana de los Jalancinos prehistóricos.
|
|
l siglo XI, la centuria
de las extremas crisis en el mundo musulmán y cristiano, se resuelve
en Jalance, con la construcción del castillo, máximo testigo
y representante desde entonces, del transcurrir de la historia jalancina.
|
|
u planta es casi redonda,
con ocho torres semicirculares integradas en el lienzo de muralla exterior.Al
igual que en la mayoría de los castillos valencianos, se pueden
apreciar dos partes bien diferenciadas: celoquia y albacara.
a celoquia está
formada por el reducto central, que ocupa la parte más alta del
recinto y tiene una extensión de doscientos ochenta y un metros
cuadrados de superficie habitable.
l perímetro
de la albacara está delimitado por una potente muralla pétrea
de más de ciento setenta metros de longitud y de una altura variable
que oscila entre diez y catorce metros. Defendían esa muralla ocho
torres semicirculares, algunas de las cuales tenían un piso superior
del que sólo quedan las escaleras de acceso adosadas al parámetro.
n las distintas excabaciones
arqueológicas realizadas en el castillo, se han encontrado restos
crámicos pertenecientes a un espectro cronológico muy amplio:
siglos XI al XIX, tiempo durante el cual estuvo habitado.
|