UN POCO DE HISTORIA DE COFRENTES
A 394 metros sobre el nivel del mar, encumbrado en la montaña, está el castillo de Cofrentes, como remate de la parte alta de la población, a la que sobrepasa ligeramente; las empinadas calles trepan hacia lo alto hasta llegar a la fortaleza. El castilllo, de probable origen romano, es de planta rectangular, flanqueado de cubos y ocho torreones de mampostería, tuvo diversos pisos con góticas yeserías decorando sus salones. Ante la sólida puerta estaba el puente levadizo, indispensable para traspasarla, pero una y otra han desaparecido, y ahora sólo existe un portalón de medio punto.
![]() CASTILLO |
![]() Torre del Homenaje |
Conserva bastante su aspecto exterior, aunque maltrecho por la acción del tiempo. Se mantiene en pie la elevada torre del Homenaje, a la que hace más de un siglo se le agregó en la parte superior un reloj público. La fortaleza tuvo gran importancia por su situación en lo alto del monte, del que baja un acantilado de casi un centenar de metros, y a cuyos pies discurre el río Cabriel que, después de hacer una pronunciada curva siguiendo el perfil de la base de la montaña, se une allí mismo, el Júcar, del que es principal afluente, formando el embalse de Embarcaderos. Precisamente esta fusión entre ambos ríos es el origen de Cofrentes, que viene del topónimo romano Confluentem, o sea confluencia. Desde aquí, unidos los dos ríos, marchan hacia la Ribera, fertilizando sus huertas. El Valle de Cofrentes parece que quedó excluido del convenio que establecieron Ramón Berenguer IV por Aragón y Alfonso VI por Castilla, en Tudilen, el año 1151, para repartirse el territorio ocupado por los musulmanes que había de conquistar cada país; también quedó marginado en el pacto de 1179, en Cazorla, entre Alfonso II de Aragón y Alfonso VII de Castilla. Esto dio ocasión a que los castellanos la conquistaran a los moros, siendo el pueblo adjudicado al infante Sancho, primogénito del rey Alfonso X de Castilla; pero, por acuerdo entre Pedro I de Valencia y el citado rey castellano, en 1281 varias poblaciones fronterizas se incorporaron al Reino de Valencia, comprometiéndose al infante que poseía el señorío de Cofrentes a entregarlo, por lo que pasó al patrimonio de la Corona Valenciana. Siendo, entre otros, desde 1282 patrimonio de: Alfonso II, Pedro el Ceremonioso en 1369, Juan I, el marqués de Villena, el duque de Gandía en 1414, y de Pedro Centelles Borja en 1609, cuando la expulsión de los moriscos.
Durante la guerra de Sucesión se apoderaron de la fortaleza las tropas de Felipe V, aún cuando el pueblo continuó siendo partidario del Archiduque Carlos. Más tarde las tropas francesas al mando del coronel Granier arruinaron el castillo y quemaron el archivo municipal en la Guerra de la Independencia, siendo reparados lienzos de murallas y torreones en las contiendas carlistas.
El 22 de Marzo de 1785 Carlos III al establecerse una nueva división territorial de España, que se distribuía en 13 circunscripciones denominadas Gobernaciones, una de ellas se llamó Cofrentes, con capitalidad en esta población. Durante la ocupación francesa se crearon unos Departamentos, que se denominaron Prefecturas, divididas en Subprefecturas. Cofrentes fue una de las Subprefecturas o partidos pertenecientes a la Prefectura de Alicante, comprendiendo 12 pueblos. En la población, además del castillo, puede verse la iglesia parroquial, que es sencilla y tiene por titular a San José; se construyó en 1621 y ocupa el espacio en que estaba la mezquita árabe; se restauró en los años 1969 y 1991.
![]() Iglesia Parroquial de San José |