Paseando por los alrededores, la Vall de Segó.

 

La Vall de Segó por su riqueza artística, histórica i etnológica ofrece al visitante todo un conjunto de espacios para descubrir. Todos los pueblos albergan interesantes recuerdos de su pasado.

Junto a Benifairó, en Faura vale la pena acercarse a la Plaza Mayor
donde, enfrentados uno a otro se levantan el antiguo palacio medieval
de los condes, una de las joyas góticas del comarca, y la suntuosa iglesia
barroca de la localidad.
 
 
La Font de Quart,  al norte de Quart de les Valls, es un lugar ideal para pasear entre pinos y palmeras. Siguiendo sus acequias en cualquier dirección encontraremos repartidos por el valle, alguno de los cinco antiguos molinos a los que proveía con sus aguas y que aún ahora se levantan envueltos de silencio. En Quart se pueden visitar sus dos iglesias, de impresionante planta.

                                                                                                Font de Quart

 
Viniendo desde Quart, en Quartell,  no es difícil encontrar el antiguo palacio señorial del siglo XVIII, impresionante por su severidad, o dejarse sorprender por algunas de sus viejas edificaciones.
Benavites, en el extremo norte del valle mantiene orgullosa su torre,
declarada monumento nacional y en la que se puede aún respirar el
ambiente del siglo XVI entre sus estancias. A parte de la torre, existe
también una iglesia parroquial, impresionante por la riqueza de sus
esgrafías.
Todo el valle, con sus molinos y alquerías dispersas,
los campanares de las iglesias y toda la plana hasta el
mar, se contemplan sobre la montaña de la ermita de
Benifairó, donde se puede acceder por una subida
escalonada i rodeada de cipreses.
 Ermita de Benifairó